Más de la mitad de los pacientes que murieron por COVID-19 en la ciudad alemana de Hamburgo en la etapa temprana de la pandemia, en marzo y abril, presentaban indicios de que el virus había penetrado en sus tejidos cerebrales, como demostraron las autopsias. Informa de ello el portal MedPage Today, que habló con los coautores de un estudio publicado el 5 de octubre en la revistaThe Lancet Neurology.

El análisis post mortem de los cerebros afectados detectó material génico (ácido ribonucleico, ARN) o una proteína clave del nuevo coronavirus, o ambas cosas a la vez. Sin embargo, los expertos estiman que esta alta capacidad de penetrar en el sistema nervioso central no implicó que los cambios patológicos fueran demasiado grandes.