

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.– En pleno corazón de la ciudad, a unos pasos del parque Castillo, un vehículo oficial volvió a evidenciar lo que ciudadanos denuncian como una práctica recurrente: el uso discrecional del espacio público sin respetar la ley.
Se trata de un auto oficial con número económico 231, localizado mal estacionado sobre la calle Colón esquina con Norte 2, sin comprobante de pago de parquímetro y ocupando un sitio regulado, en una zona donde diariamente turistas y habitantes son sancionados con inmovilizadores, conocidos como “cangrejos”, por faltas similares.
El Reglamento de Parquímetros de Orizaba establece que cualquier usuario debe cubrir la cuota correspondiente y exhibir comprobante, además de sancionar el mal estacionamiento o la invasión de espacios, sin contemplar excepciones para unidades oficiales. A esto se suma el Reglamento de Tránsito municipal, que también prevé sanciones por el uso indebido del espacio público.
Pese a denuncias constantes, no se han reportado sanciones contra funcionarios o dependencias, reforzando la percepción de trato desigual: castigan al ciudadano pero toleran irregularidades en vehículos oficiales.
