

Laura A. García
El Buen Tono
Atoyac. – El sector cañero del país obtuvo con el “Plan México – Azúcar Nacional” una estrategia para modificar el etiquetado frontal de alimentos y diferenciar el azúcar de caña de los jarabes de maíz de alta fructosa y otros endulzantes industriales. La medida busca corregir la estigmatización del producto nacional y sentar bases para la recuperación de un sector que da sustento a 16 millones de mexicanos en 267 municipios rurales.
El plan surge ante una crisis identificada: la reducción del 81 por ciento en la cuota de exportación de azúcar mexicana a Estados Unidos en cuatro años, mientras que las importaciones de fructosa industrial crecieron un 35 por ciento. Por cada 100 mil toneladas de azúcar que se venden en el mercado mundial, los productores pierden mil 350 millones de pesos, equivalentes a 30 pesos por tonelada de caña.
La modificación de la Norma Oficial Mexicana 051 propone que los sellos octagonales distingan entre “Exceso de Jarabe de Maíz de Alta Fructosa” y “Exceso de Azúcar de Caña”. Además, se contempla incorporar sellos positivos con las leyendas “Hecho en México” y “Con Azúcar Natural de Caña”, una figura inédita en el etiquetado nacional.
El plan incluye la sustitución progresiva de edulcorantes importados por azúcar mexicana, la diferenciación del IEPS por origen, y medidas contra el contrabando. También contempla transitar hacia fuentes sustentables como etanol y bio-turbosina. La industria cañera genera 500 mil empleos directos y 2.5 millones indirectos, y representa hasta el 12 por ciento del PIB agropecuario nacional.
