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De la redacción
El Buen Tono

Santa Clara, California — Bad Bunny fue la estrella indiscutible del show de medio tiempo del Super Bowl LX, celebrado en el Levi’s Stadium durante el enfrentamiento entre New England Patriots y Seattle Seahawks. Al aparecer en escena, el artista de 31 años exclamó: “¡Qué rico es ser latino!”, marcando el tono de un espectáculo que celebró la música y cultura latina ante millones de espectadores.

El show fue presentado como un videoclip en vivo, combinando imágenes en el césped con otras pregrabadas. Bad Bunny inició su presentación en un sembradío montado en el campo, interpretando “Tití me preguntó” mientras sostenía una pelota de fútbol americano, vestido de blanco. Cardi B y Karol G se unieron para “Yo perreo sola”, mientras Jessica Alba y Lady Gaga aportaron momentos memorables, esta última con “Die with a smile” con un toque latino. Ricky Martin también participó con un fragmento de “Lo que le pasó a Hawaii”, reforzando un mensaje de orgullo y unidad latinoamericana.

El artista destacó la importancia de la perseverancia y la identidad: “Nunca dejé de creer en mí”, dijo mientras en pantalla aparecía un Bad Bunny niño recibiendo su Grammy. También lanzó un mensaje de unión continental y contra la discriminación: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”, nombrando a todos los países de América y cerrando con “Debí tirar más fotos”, acompañado de todos los bailarines en escena.

Con esta actuación, Bad Bunny regresa al escenario del Super Bowl después de su primera participación en 2020 como invitado de Shakira y Jennifer Lopez. Su papel como cabeza del show, confirmado en septiembre de 2025, refleja su consolidación global gracias a su álbum Debí Tirar Más Fotos y los tres premios Grammy que ha recibido.

El Super Bowl no solo es un evento deportivo, sino un despliegue cultural y logístico de gran escala. Santa Clara invirtió cerca de 100 millones de dólares en alojamiento, seguridad y producción, mientras que las marcas aprovecharon la transmisión para sus anuncios, con costos que alcanzaron hasta 10 millones de dólares por 30 segundos, según NBC Universal, Bloomberg y ESPN.

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