

De la redacción
El Buen Tono
El Racing de Santander y el Barcelona protagonizaron un intenso duelo en los octavos de final de la Copa del Rey, un partido que terminó 0-2 a favor del conjunto blaugrana, pero que dejó una imagen competitiva y valiente del equipo local, arropado por su afición y firme hasta los minutos finales.
Desde el inicio, el Racing sorprendió con una presión alta que complicó la salida del Barcelona. Durante el primer tiempo, los dirigidos por José Alberto se mostraron sólidos en defensa y no renunciaron al ataque, generando aproximaciones peligrosas pese a tener menor posesión del balón. Incluso, Suleiman estuvo cerca de abrir el marcador tras un error del arquero Joan García, aunque la jugada fue invalidada por fuera de juego.
El Barcelona dominó el balón, pero se topó con un Racing ordenado y con un Ezkieta inspirado bajo los tres palos, quien sostuvo el empate con intervenciones clave antes del descanso. Así, la primera mitad concluyó sin goles, reflejando la resistencia del conjunto cántabro.
En la segunda parte, el panorama cambió con un Barcelona más agresivo. La insistencia tuvo premio al minuto 65, cuando Ferran Torres aprovechó un pase en profundidad de Fermín López, dejó atrás al arquero y definió con frialdad para el 0-1. A partir de ahí, el partido ganó en tensión.
El Racing reaccionó y estuvo muy cerca de igualar el marcador. Manex Lozano marcó en dos ocasiones, pero ambos tantos fueron anulados por fuera de juego, lo que desató la frustración en las gradas. Ya en tiempo de compensación, el propio Manex tuvo otra oportunidad clara, pero Joan García respondió de gran manera para evitar el empate.
Con el equipo local volcado al frente, el Barcelona sentenció la eliminatoria en un contraataque letal. Lamine Yamal empujó el balón a puerta vacía tras una asistencia de Raphinha, sellando el 0-2 definitivo.
Pese a la eliminación, el Racing dejó una imagen digna y combativa, poniendo contra las cuerdas a uno de los grandes del futbol español. El Barcelona, por su parte, avanza a los cuartos de final gracias a su efectividad y a una actuación colectiva sólida, con Fermín López y Ferran Torres como figuras determinantes del encuentro.
