

De la redacción
El Buen Tono
Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos.- El cielo azul de Emiratos Árabes se vio marcado este fin de semana por estelas blancas que no pertenecen a aviones comerciales, sino a misiles balísticos lanzados por Irán. Hasta el domingo por la tarde, el Ministerio de Defensa de EAU reportó haber enfrentado 165 misiles balísticos, dos misiles de crucero y 541 drones provenientes del país vecino.
Los ataques se han extendido más allá de objetivos militares, alcanzando aeropuertos, hoteles de lujo, centros comerciales y rascacielos, exponiendo vulnerabilidades en las defensas aéreas de los Estados árabes del Golfo. Baréin y Emiratos Árabes Unidos reportaron daños en sus infraestructuras, en algunos casos como consecuencia de escombros de misiles interceptados.
Irán sostiene que sus ataques no son contra sus vecinos, sino contra la presencia militar de Estados Unidos en la región. Sin embargo, los países del Golfo perciben que están siendo castigados por su alianza histórica con Washington. Arabia Saudita y Omán han sufrido impactos limitados, mientras que otros estados del Golfo enfrentan un escenario más crítico.
El equilibrio de poder sigue favoreciendo a Estados Unidos e Israel, con superioridad aérea y tecnológica, pero Irán mantiene la capacidad de prolongar el conflicto gracias a su resiliencia interna. El futuro del conflicto dependerá de si el régimen iraní sobrevive y de cómo evolucione la presión internacional, especialmente de Donald Trump y sus aliados en Medio Oriente.
