

EL BUEN TONO
Xalapa, Ver.- Cafeticultores veracruzanos realizaron una manifestación pacífica para exigir al gobierno federal frenar el exceso de importaciones de café robusta, al considerar que esta práctica afecta directamente el precio y la competitividad del café mexicano de alta calidad.
En rueda de prensa, Fernando Celis Callejas, asesor de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), señaló que el café robusta es de menor calidad y precio en comparación con el café arábigo mexicano, por lo que su ingreso masivo genera una competencia desleal y deteriora la imagen del café nacional en los mercados internacionales.
Indicó que existen bodegas de empresas transnacionales saturadas de café robusta importado, el cual —denunció— es mezclado con café arábigo mexicano y posteriormente exportado como si fuera café nacional.
De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Café (OIC), en diciembre de 2025 el precio promedio del café robusta en el mercado internacional fue de 190 dólares por cada 100 libras, lo que presiona a la baja los precios que se pagan a los productores mexicanos.
Celis Callejas explicó que en los últimos dos meses los llamados diferenciales positivos —la prima por calidad del café mexicano— han caído alrededor de 20 dólares por quintal, pasando de 28 a solo 8 dólares, lo que representa pérdidas significativas para los productores.
Además, señaló que el precio del café cereza también ha disminuido en las comunidades productoras. A finales de noviembre el kilo llegó a pagarse en 22.60 pesos, mientras que actualmente se compra en 18.30 pesos, una caída de 4.30 pesos, atribuida tanto a la baja del diferencial de calidad como al aumento en los costos de comercialización.
El asesor de la CNOC criticó que en países como Honduras los gastos de exportación son de alrededor de 45 dólares, mientras que en México oscilan entre 80 y 90 dólares, pese a que ese país exporta el 85 por ciento de su producción y México apenas el 45 por ciento.
Finalmente, los cafeticultores exigieron una reforma integral a la política cafetalera, que priorice a los productores nacionales, detenga las importaciones de café de baja calidad, establezca precios de referencia justos y destine recursos suficientes para apoyar la producción de café con sombra, que genera beneficios ambientales.
Advirtieron que, de no atenderse esta situación, continuará la caída de precios, se afectará al consumidor y se profundizará la crisis del sector cafetalero mexicano.
