De la redacción
El Buen Tono
Una histórica ola de calor golpeó el este de Estados Unidos durante las celebraciones por el aniversario 250 del país, provocando severas tormentas que dejaron cerca de un millón de personas sin energía eléctrica y obligaron a cancelar o retrasar diversos eventos conmemorativos del 4 de julio.
El Servicio Meteorológico Nacional mantuvo alertas por calor extremo en regiones como Filadelfia y el sur de Nueva Jersey debido a las altas temperaturas y al riesgo que representaban para la población.
Las tormentas asociadas al fenómeno climático derribaron árboles, dañaron líneas eléctricas y afectaron el suministro de energía en varios estados del Medio Oeste y el Noreste. Las afectaciones alcanzaron ciudades como Washington D. C. y Filadelfia, donde algunos desfiles y actos oficiales tuvieron que ser suspendidos o modificados.
De acuerdo con PJM Interconnection, operador de la red eléctrica que abastece a 13 estados y al Distrito de Columbia, la demanda energética alcanzó los 166 mil 241 megavatios el pasado 2 de julio, superando el récord registrado en 2006.
Michigan fue el estado más afectado, con más de 450 mil clientes sin electricidad en el punto más crítico de la emergencia. Pensilvania también registró importantes interrupciones, mientras que Nueva Jersey enfrentó la caída de cientos de árboles y la cancelación de servicios ferroviarios de Amtrak. Wisconsin, Illinois, Ohio y Nueva York reportaron igualmente cortes de energía durante el fin de semana.
Ante el riesgo de apagones masivos, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, emitió órdenes de emergencia para reforzar la estabilidad de la red eléctrica. Las medidas permitieron solicitar a grandes centros de datos que utilizaran generadores propios en caso de emergencia y activar protocolos especiales para reducir la demanda energética.
Para este lunes, la situación comenzó a mejorar. El número de usuarios sin electricidad descendió a poco más de 76 mil en todo el país, aunque Michigan seguía concentrando la mayor parte de las afectaciones, con más de 81 mil clientes aún sin servicio.
Las labores de recuperación continúan con apoyo de cientos de cuadrillas provenientes de distintos estados y de Canadá, mientras las autoridades mantienen vigilancia ante posibles nuevas condiciones meteorológicas adversas. El episodio volvió a evidenciar los desafíos que representan las olas de calor extremas y las tormentas severas para la infraestructura eléctrica y los eventos masivos al aire libre.
