Laura A. García
El Buen Tono
Amatlán.- Un cambio en la sede del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), ordenado por la nueva alcaldesa, Guillermina Méndez, generó protestas y reclamos por falta de transparencia.
Ciudadanos consideraron que la nueva ubicación los pone en riesgo, luego de que ahora rentan instalaciones en la entrada de la cabecera municipal, donde se encuentra la central de abastos y un alto flujo de tráileres.
En tanto que las instalaciones del DIF, predio que donaron los vecinos, ahora serán ocupadas por los elementos de la comandancia de la Policía Municipal, área que hasta la administración anterior se encontraba en los bajos del Palacio.
Habitantes, principalmente de la desviación, donde se encuentra el edificio original, se manifestaron para exigir la revocación de la decisión.
Indicaron que el inmueble, donde ahora opera el DIF, lo rentó el gobierno municipal en la entrada de la cabecera, una zona actualmente utilizada como centro de operaciones por varias empresas de transporte de carga pesada durante el día.
Los inconformes argumentaron que el área es insegura e inadecuada para una institución que atiende a niños, personas adultas mayores y familias en situación vulnerable, debido al constante flujo de tráileres, la contaminación acústica y ambiental, y la falta de accesibilidad peatonal segura.
“Es una locura llevar a las personas más vulnerables del municipio a un lugar que se encuentra cerca de una zona de tráileres. Existe inseguridad, es un lugar indigno. Además, se gastaron recursos en rentar, cuando el edificio propio está en un lugar accesible”, expresó una vecina.
La controversia se agravó por la falta de información oficial clara sobre los motivos del traslado y los costos de la renta.
Vecinos y críticos subrayaron que, en un contexto de escasos recursos municipales, el gasto en alquiler de un espacio cuestionable representa una mala administración de los fondos públicos.
