

AGENCIA
Xalapa, Ver.- El nombramiento de Canek García Jiménez como jefe del Departamento de Conservación de Servicios de Salud del IMSS-Bienestar ha desatado cuestionamientos por presunto nepotismo, al tratarse del hermano del exgobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, emanado de Morena.
De acuerdo con su declaración patrimonial, el funcionario asumió el cargo desde el 31 de diciembre de 2023, es decir, aún durante la administración estatal de su hermano, lo que ha encendido críticas sobre el uso de influencias dentro de instituciones públicas.
El área que encabeza García Jiménez está adscrita a la jefatura de Servicios Administrativos y Finanzas, y tiene bajo su responsabilidad el mantenimiento y conservación de la infraestructura hospitalaria del sistema IMSS-Bienestar a nivel nacional, una función clave en un sector marcado por carencias y rezagos.
Aunque el salario reportado asciende a poco más de 20 mil pesos mensuales, el señalamiento no se centra en el monto, sino en el acceso al cargo y la coincidencia directa con el periodo de poder político de su familiar.
El ahora funcionario cuenta con formación en Ingeniería Electrónica por el Instituto Tecnológico de Veracruz y una maestría en Telecomunicaciones; sin embargo, su trayectoria en el servicio público ha estado ligada a administraciones municipales y estatales encabezadas por Morena.
Entre 2018 y 2023 se desempeñó en el Ayuntamiento de Xalapa durante los gobiernos de Pedro Hipólito Rodríguez Herrero y Ricardo Ahued Bardahuil, donde ocupó un cargo en el área de alumbrado público. Previamente, trabajó en la Comisión Federal de Electricidad.

Pese a la controversia, Canek García evitó dar declaraciones sobre su nombramiento cuando fue contactado, lo que ha incrementado las sospechas en torno a la transparencia del proceso.
El caso revive las críticas hacia gobiernos emanados de Morena, que han sido señalados en múltiples ocasiones por prácticas de nepotismo y asignación de cargos a familiares, contradiciendo el discurso oficial de combate a la corrupción y privilegios.
En un contexto donde el sistema de salud enfrenta múltiples desafíos, especialistas advierten que este tipo de designaciones no solo afectan la credibilidad institucional, sino que también ponen en entredicho la capacidad técnica y la imparcialidad en la administración pública.
