De la redacción
El Buen Tono
Saúl Canelo Álvarez volvió a marcar el pulso de la división supermediana sin necesidad de subir al ring. La Federación Internacional de Boxeo (FIB) lo contactó para resolver el vacío dejado tras la salida de Terence Crawford de las 168 libras, pero la respuesta del campeón mexicano fue directa: no está disponible. La reciente cirugía en el codo obliga a una pausa y deja el campeonato en el aire.
El movimiento se activó el 29 de diciembre, cuando los títulos de The Ring y el indiscutido quedaron liberados. La FIB notificó a sus dos mejores clasificados, Osleys Iglesias y Canelo Álvarez, otorgándoles tres días para definir su postura. Iglesias aceptó de inmediato, mientras que Álvarez declinó por motivos médicos.
Con la negativa del tapatío, el tablero comenzó a reacomodarse. Camille Estephan, promotor de Iglesias, impulsó el expediente destacando el recorrido de su peleador hasta el primer sitio del ranking y su victoria clara ante Vladimir Shishkin en una pelea eliminatoria. Para su equipo, el cinturón no es una promesa futura, sino el paso lógico tras los resultados obtenidos.
Ante este escenario, la FIB ahora evalúa al siguiente contendiente disponible. Jaime Munguía aparece como el nombre inmediato en la lista. Más atrás, el ranking se ajusta con Callum Simpson en el quinto puesto tras su derrota del 20 de diciembre, mientras que Hamzah Sheeraz explora opciones en otros organismos, donde también figuran Christian Mbilli y Diego Pacheco.
Desde el entorno de Iglesias no hay dramatismo. La postura es clara: avanzar lo antes posible y definir rival. La federación deberá acelerar el siguiente contacto mientras la división se reordena. En paralelo, Canelo administra su calendario con la recuperación como prioridad. El cinturón supermediano sigue sin dueño y la fila de aspirantes avanza.
