

De la redacción
El Buen Tono
México vivió un doble enfrentamiento el pasado domingo 22 de febrero: mientras se registraban bloqueos y enfrentamientos tras la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, en Tapalpa, Jalisco, las redes sociales fueron escenario de una guerra paralela, marcada por la desinformación y los rumores.
Videos antiguos, imágenes de incendios fuera de contexto y memes sobre el “Pirata de Culiacán” circularon masivamente, generando confusión y pánico entre la población. Incluso medios replicaron algunos de estos contenidos, aunque advertían sobre su veracidad incierta.
Entre los casos más comunes destacan:
- Videos falsos que simulaban el “momento exacto” del operativo, aumentando la percepción de caos.
- Imágenes de incendios en comercios que no correspondían con los hechos recientes.
- Rumores sobre intervención de fuerzas estadounidenses que fueron desmentidos por la Sedena.
- Memes que banalizaban la violencia y mezclaban humor negro con figuras virales de la cultura digital.
- Cadenas sobre supuestos toques de queda, cierres de aeropuertos y control de municipios por el crimen organizado, desmentidos por autoridades estatales.
El efecto en la sociedad fue tangible: pánico colectivo, parálisis económica, saturación de líneas de emergencia y erosión de la confianza en medios y autoridades.
Expertos señalan que el crimen organizado utiliza la desinformación para amplificar el caos, demostrar poder, confundir a las autoridades, desacreditar instituciones y generar terror psicológico.
Las autoridades federales y estatales reiteran la importancia de verificar información y atender únicamente fuentes oficiales, recordando que en medio de rumores, compartir sin confirmar solo fortalece la estrategia del crimen organizado.
