

De la redacción
El Buen Tono
Ciudad de México.- La tarde de este sábado se vivió un episodio de violencia sin precedentes en el Centro Histórico, cuando la policía de la Ciudad de México perdió el control al desalojar a manifestantes del Zócalo y calles circundantes.
A través de la radio, un mando superior ordenó: “Ya dejen de perseguir a la gente”, luego de que en redes sociales circularan videos mostrando agresiones indiscriminadas contra transeúntes, periodistas y manifestantes.
Desde las 3:30 de la tarde, cientos de policías retomaron la Plaza de la Constitución y las calles 5 de Mayo, 20 de Noviembre, Madero, 16 de Septiembre y Pino Suárez. Las acciones incluyeron golpes, empujones, patadas, lanzamiento de objetos y robo de equipo a periodistas.
El desalojo se intensificó pese a acuerdos previos con integrantes del bloque negro, quienes ya habían abandonado la zona tras derribar vallas metálicas frente a Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia. Sin embargo, los manifestantes de la “Generación Z” y del “Movimiento del Sombrero” permanecieron en el Zócalo, exigiendo justicia por el asesinato de Carlos Manzo.
Testimonios recogen escenas de violencia extrema: un joven fue pateado por ocho policías tras intentar proteger a una mujer; adultos mayores observaron cómo jóvenes eran golpeados por simplemente estar presentes; y fotoperiodistas fueron agredidos y despojados de su equipo.
A las 6:00 de la tarde, la presencia policial se limitaba a bloquear las calles alrededor de Palacio Nacional, mientras los manifestantes continuaban lanzando consignas como “¡México, México! ¡Viva Manzo!” y denunciando la violencia sufrida.
El episodio deja un saldo de múltiples lesionados, detenidos y denuncias por abuso de autoridad, mientras la sociedad sigue documentando la agresión en redes sociales.
