La empresaria mexicana fue arrestada en Mendoza tras activarse una alerta roja de Interpol; enfrenta una orden de aprehensión relacionada con una investigación por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita
De la Redacción
El Buen Tono
La empresaria mexicana Ana Carmen Sosa Cravioto, hija de Gerardo Sosa Castelán, fue detenida en Argentina luego de que una alerta roja de Interpol se activara durante un control migratorio en el Aeropuerto Internacional El Plumerillo, en Mendoza, cuando pretendía abordar un vuelo con destino a Chile.
De acuerdo con reportes publicados por medios argentinos y por Infobae, la detención ocurrió el pasado 27 de agosto y fue realizada por elementos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), en coordinación con Interpol. Sosa Cravioto habría ingresado a Argentina en diciembre de 2025 y permanecía en ese país hasta el momento de su captura.
La empresaria era buscada por autoridades mexicanas debido a una orden de aprehensión emitida desde 2020 dentro de la causa penal 263/2020, relacionada con una investigación por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
En ese expediente también existe una orden de aprehensión contra su hermana, Adriana Sosa Cravioto. Ambas fueron señaladas por la Fiscalía General de la República (FGR) por su presunta participación en la estructura financiera investigada alrededor de su padre.
INVESTIGACIÓN POR 58.2 MILLONES DE PESOS
La causa penal se relaciona con una investigación de la FGR sobre la presunta triangulación de aproximadamente 58.2 millones de pesos entre 2011 y 2018.
Según la acusación ministerial, los recursos habrían sido canalizados mediante la empresa Contabilidad del Siglo XXI Pachuca S.C., señalada por la Fiscalía como una empresa utilizada para ocultar el origen de los recursos y posteriormente transferirlos hacia otras compañías y cuentas vinculadas con integrantes del entorno de Sosa Castelán.
Dentro de la investigación también fueron señaladas transferencias hacia cuentas relacionadas con las hijas de Gerardo Sosa. Reportes del expediente citados por medios nacionales documentaron movimientos financieros hacia cuentas de Adriana y Ana Carmen Sosa Cravioto.
No obstante, estos señalamientos corresponden a una investigación y a imputaciones formuladas por las autoridades, por lo que la responsabilidad penal de las personas involucradas debe determinarse mediante los procedimientos judiciales correspondientes.
ESPERA PROCESO DE EXTRADICIÓN
Tras su captura en Mendoza, Ana Carmen Sosa fue trasladada inicialmente a una unidad del Servicio Penitenciario argentino. Posteriormente, su defensa consiguió que continuara el proceso bajo prisión domiciliaria, mientras las autoridades analizan el procedimiento de extradición solicitado por México, de acuerdo con los reportes disponibles.
La captura representa un nuevo movimiento dentro de una investigación que comenzó hace seis años y que involucró también a Gerardo Sosa Castelán, exdiputado federal y exrector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
En 2020, un juez federal vinculó a proceso a Sosa Castelán y a otros involucrados por delitos relacionados con delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, a partir de la investigación sobre la presunta triangulación de recursos.
El caso ha tenido además diversos cambios judiciales a lo largo de los años, por lo que la situación jurídica de cada uno de los involucrados debe distinguirse de las acusaciones originales y de las resoluciones que posteriormente hayan emitido los tribunales.
Con la detención de Ana Carmen Sosa Cravioto en Argentina, el proceso internacional entra ahora en una nueva etapa, particularmente por la solicitud de extradición y la determinación que deberán tomar las autoridades judiciales argentinas.
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