

De la Redacción
El Buen Tono
San Andrés Tenejapan.- La carretera federal 123 Orizaba-Zongolica se convirtió en un paso de riesgo extremo, al grado que cuando los habitantes pasan por el lugar contienen la respiración, denunciaron inconformes.
A seis meses del colapso parcial del cerro del Petlacala, la respuesta de las autoridades municipales sigue reducida a unas cuantas vallas que nadie refuerza.
El talud continúa activo. En los últimos días se documentaron nuevos desprendimientos de rocas y la caída de árboles de gran tamaño que, en vez de llegar al asfalto, quedaron suspendidos en un frágil equilibrio entre lodo y escombros.
De acuerdo con los vecinos del lugar, existe temor de que en el próximo aguacero o una ligera vibración, termine de arrojar todo ese material acumulado sobre la cinta asfáltica, justo en el tramo de La Cumbre, lo que podría provocar una tragedia.
Hicieron notar que la ausencia de maquinaria pesada, estudios geotécnicos y un plan de rehabilitación es ya una ofensa grave para las comunidades que dependen de esta vía, pues esa zona comunica a San Andrés Tenejapan y a toda la Sierra de Zongolica con el centro de Veracruz.
Advirtieron que un eventual bloqueo cortaría la ruta de abasto, la salida de cosechas y el traslado de enfermos hacia los hospitales de Orizaba y Río Blanco.
Sin embargo, la emergencia resulta ser insignificante para las administraciones municipales, que se escudan en el mismo pretexto, de que el caso está en análisis.
De ahí que exigieron a las autoridades atender el problema a la brevedad.
