Paso del Macho.- El tramo carretero que conecta los municipios de Paso del Macho y Tepatlaxco atraviesa por su peor momento en años, con un pavimento fracturado, hundimientos profundos y una acumulación de cráteres que convierte cada viaje en una prueba de resistencia para conductores y unidades. Esta vía presenta condiciones deplorables que se han agravado con las recientes lluvias y el paso constante de vehículos de carga, sin que hasta ahora exista un plan visible de rehabilitación.
Automovilistas que transitan a diario relatan que el tramo se ha vuelto un “campo minado”: intentan esquivar un hoyo y terminan cayendo en otro más profundo, lo que ha provocado múltiples ponchaduras, desalineación de la dirección y daños en suspensiones y llantas. Los baches, algunos de más de 30 centímetros de profundidad, obligan a reducir la velocidad a menos de 20 kilómetros por hora en varios segmentos, aumentando el riesgo de alcances traseros, especialmente en curvas sin visibilidad y de que derrapen motociclistas.
