

De la redacción
El Buen Tono
En medio de una misión histórica, la tripulación de Artemis II protagonizó un momento que ha trascendido lo científico para tocar lo humano. Durante su recorrido orbital alrededor de la Luna, los astronautas decidieron nombrar de manera simbólica un brillante cráter como “Carroll”, en honor a Carroll Taylor Wiseman, esposa del comandante Reid Wiseman, fallecida en 2020 tras luchar contra el cáncer.
El gesto surgió de forma espontánea mientras realizaban observaciones detalladas de la superficie lunar. Al detectar un cráter que destacaba por su intenso brillo, la tripulación encontró en ese punto una oportunidad única para rendir homenaje. Así, “Carroll” quedó marcado no solo como un sitio en la geografía lunar, sino como un símbolo de amor y memoria en una misión que ya es histórica.
Carroll Taylor Wiseman fue una figura clave en la vida del comandante, acompañándolo durante años en su trayectoria dentro de la NASA. Su pérdida dejó una huella profunda, misma que ahora trasciende la Tierra para quedar representada en uno de los escenarios más emblemáticos del futuro humano.
Aunque la designación oficial de nombres en la Luna corresponde a organismos científicos internacionales, es común que los astronautas asignen nombres informales a puntos de interés durante sus misiones. Este cráter, descrito como particularmente brillante, se ha convertido en uno de los más comentados del viaje, conectando emocionalmente a la tripulación con quienes siguen la misión desde la Tierra.
A seis días de su lanzamiento, el pasado 1 de abril, Artemis II ha avanzado con éxito. La nave Orión ya ingresó a la órbita lunar, completó el sobrevuelo —incluyendo la cara oculta— y ahora se encuentra en su trayectoria de regreso mediante un “retorno libre”, impulsado por la gravedad lunar. Se prevé que la cápsula concluya su viaje con un amerizaje en el océano Pacífico en los próximos días.
La misión marca un momento clave en el programa Programa Artemis, al ser el primer vuelo tripulado que orbita la Luna desde la era del Programa Apolo. A bordo viajan cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes han documentado su experiencia con imágenes inéditas.
Además, Artemis II rompió el récord del vuelo tripulado más lejano de la Tierra, superando la marca establecida por Apolo 13 en 1970, al alcanzar más de 406 mil kilómetros de distancia.
Más allá de los logros científicos, la misión deja claro que la exploración espacial también está hecha de historias humanas. El nombre “Carroll” brillando en la Luna es, hoy, un recordatorio de que incluso en los confines del espacio, el amor y la memoria siguen encontrando su lugar.
