

Fortín.- Al ser parte de corporaciones como Cruz Roja, Cruz Ámbar, Protección Civil, Servicio Nacional de Emergencias y Águilas Negras, los paramédicos de Fortín se juegan la vida todos los días al acudir incondicionalmente a diversos servicios como accidentes, choques, siniestros. Ayer por la tarde, se reunieron para festejar ellos mismos el Día del Socorrista.
Los elementos de las diferentes corporaciones de auxilio y rescate festejaron su día prácticamente en el anonimato, al no ser reconocidos más que entre ellos mismos, de la misma manera en que diariamente, y en condición de “anónimos”, acuden como “héroes” a salvar vidas, sin necesidad de que les reconozcan su trabajo, pues únicamente lo hacen por la satisfacción de hacerlo.
Fortinenses como Luis Ojeda Cid, José Sánchez Flores y Antonio Martínez, han militado desde hace años en estas corporaciones, y aunque la vida les ha arrebatado la oportunidad de seguir apoyando en una corporación mayor, con equipo y material, además de que hace unos meses fueron despedidos inexplicablemente de Protección Civil por el Alcalde, desde donde han podido, y con lo que han podido, siguen prestando el servicio a la sociedad, tal como lo demanda su profesión.
Al respecto, José Sánchez Flores manifestó que los socorristas trabajan de lunes a domingo, sin importar el horario que sea, o si están en una fiesta o reunión, no está permitido dejar de acudir a los servicios. Sin importar las condiciones climatológicas y del terreno, los socorristas tienen que hacer su trabajo a costa de todo, incluso de su propia vida, algo que solo los rescatados y sus familiares les reconocen, pero que es suficiente para ellos, además del orgullo propio de saberse útil y capaz de salvar una vida.
Sánchez Flores aprovechó para felicitar a sus compañeros en su día, luego de que esta misma semana, fueron reconocidos sus trabajos con diplomas entregados por las corporaciones de acuerdo a su trayectoria. Felicitó también a los que apenas empiezan, ya que es la etapa más difícil para esta sufrida profesión.
Mauricio Lainez Vázquez
El Buen Tono
