JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

De la Redacción 

El Buen Tono 

Orizaba.- La designación fallida del ex jefe de policía, Alfredo Álvarez Valenzuela, y la creación de un cargo fantasma exponen la improvisación y falta de solidez en la administración del alcalde Hugo Chahin Kuri. La promesa de campaña de llevar a Orizaba al “siguiente nivel” se convirtió en un descenso acelerado hacia la ineptitud y la toma de decisiones equivocadas.

El caso del ex jefe de policía municipal, Alfredo Álvarez Valenzuela, es la punta de un iceberg de desorganización que carcome al palacio municipal.

Todo comenzó con un capricho. El 1 de enero, en un acto sorpresivo, el alcalde Hugo presentó y tomó protesta al mando policial, Alfredo Álvarez Valenzuela, un marino retirado, pero con una amplia trayectoria delictiva que desde un inicio debía prohibir estar activo en mandos policiales, cosa que a Hugo Chahin no le importó y decidió ponerlo al frente de la seguridad de Orizaba.

Sin embargo, la realidad se impuso y el registro de delitos de Alfredo Álvarez se dio a conocer a través de El Buen Tono, mientras tanto , fuentes internas de la corporación confirmaron que el ex marino no aprobó los exámenes de confianza ni de sustancias, y aun así Hugo Chahin lo colocó.

Tras el escándalo inminente y la evidente falta de veracidad en el actuar de Alfredo Álvarez Valenzuela, el alcalde insistió en mantenerlo y dejarlo con un figura ficticia, como “asesor”, y que desde Puebla estará asesorando a la corporación policiaca.

Lo de Alfredo Álvarez Valenzuela no fue un simple error de casting. Fue la crónica de un fracaso anunciado, resultado de decisiones tomadas sin seriedad, y por caprichos del edil.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD

close