De la redacción
El Buen Tono
Estados Unidos abrió una investigación contra la empresa china Moonshot AI por presuntamente haber utilizado tecnología estadounidense para desarrollar Kimi K3, un modelo de inteligencia artificial que recientemente superó a varias plataformas de origen estadounidense en pruebas de programación de sitios web y aplicaciones.
La polémica surgió después del lanzamiento de Kimi K3, el pasado 16 de julio. Autoridades estadounidenses sostienen que la compañía habría recurrido a un método conocido como “destilación”, mediante el cual un modelo de IA analiza de forma intensiva el funcionamiento de otro sistema para imitar sus capacidades.
Michael Kratsios, director de Política de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, señaló que Moonshot AI habría copiado el modelo Fable, desarrollado por la empresa Anthropic. Además, acusó a la firma china de eludir las restricciones impuestas por Estados Unidos para acceder a chips de inteligencia artificial fabricados por Nvidia.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, informó que el gobierno detectó rastros de modelos estadounidenses en diversas plataformas chinas y advirtió que podrían imponerse sanciones si se confirma el uso indebido de tecnología desarrollada en Estados Unidos.
De manera paralela, el Departamento de Comercio investiga si empresas chinas de inteligencia artificial han utilizado chips de Nvidia pese a las restricciones comerciales. La administración del presidente Donald Trump también analiza ampliar las limitaciones a varias compañías chinas vinculadas con el desarrollo de IA.
El caso ha generado preocupación entre empresas tecnológicas estadounidenses, que consideran que la supuesta copia de modelos representa un riesgo para la propiedad intelectual, la competitividad y la seguridad nacional.
No obstante, otro grupo de compañías tecnológicas, entre ellas Microsoft, Meta, Mistral y Perplexity, pidió que este tipo de controversias se resuelvan mediante un marco jurídico y comercial, en lugar de imponer restricciones generales al desarrollo de modelos abiertos de inteligencia artificial. Sam Altman, director de OpenAI, también manifestó su respaldo a la competencia entre modelos abiertos y cerrados, independientemente de su país de origen.
