

Agencias
Puebla.- Un conductor del autobús Atah Ejecutivo 473 provocó un accidente grave la madrugada del 29 de enero, luego de competir con otro autobús de la misma empresa, lo que dejó al menos 10 personas lesionadas y puso en riesgo la vida de niños, adultos y personas mayores.
José Pablo Espidio Solís, pasajero del vehículo, relató que el autobús circulaba sobre la carretera federal 130, procedente de Puebla, y al llegar a la recta Nuevo Zoquiapan, frente a “la incubadora”, el chofer perdió el control y volcó el autobús. Según testigos, el conductor participaba en “carreritas” con un autobús Conexión desde Huauchinango y se dio a la fuga tras el accidente, huyendo a bordo del otro vehículo implicado.
Entre los lesionados se encuentran un matrimonio que sufrió daños en la cadera y un hombre que quedó atrapado con el brazo prensado dentro del autobús. Espidio Solís y su madre, Marta Elba Solís, de 62 años, fueron trasladados por un trailero a La Uno, Puebla, donde personal de Protección Civil Municipal de Venustiano Carranza, bajo la dirección de Gustavo Arellano del Valle, les brindó atención médica. El joven de 29 años sufrió una posible fractura de antebrazo y laceraciones, mientras que su madre recibió cuidados por contusiones y golpes. Ambos fueron llevados al hospital integral para atención especializada.
El pasajero denunció la negligencia de la empresa y recordó que este tipo de conductas ya han tenido consecuencias graves. En 2015, un chofer de Estrella Blanca fue consignado por homicidio culposo, lesiones y daños en propiedad ajena, tras un accidente en la misma carretera que dejó cuatro muertos y 21 lesionados.
Especialistas en seguridad vial advierten que la competencia entre conductores de autobuses representa un riesgo extremo para pasajeros y transeúntes. Las autoridades hacen un llamado a la empresa y a todos los conductores de transporte público a cumplir con protocolos de conducción segura, respetar límites de velocidad y evitar conductas de riesgo que pongan en peligro vidas humanas.
Este accidente evidencia la necesidad de supervisión estricta de choferes, sanciones ejemplares y conciencia sobre la responsabilidad de transportar personas, recordando que la imprudencia en la carretera no solo puede causar lesiones, sino pérdidas humanas irreparables.
