

DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
Orizaba.- El cierre de 2025 traerá un escenario económico complicado para muchas familias, no por falta de consumo, sino porque el dinero ya no rinde como en años anteriores. La inflación y el alza sostenida en los precios han reducido directamente el poder adquisitivo, haciendo que las compras de fin de año se conviertan en un ejercicio de resistencia más que en una celebración.
Aunque el comercio local muestra una actividad considerable, especialmente en el primer cuadro de la ciudad, Guillermo Trujillo Martínez, representante del pequeño comercio, advirtió que este movimiento no debe confundirse con una bonanza. Explicó que la mayor parte del flujo económico se debe al turismo y a la llegada de ciudadanos que pasan las fiestas en la región de las Altas Montañas.
A pesar de que la cercanía de las festividades decembrinas y el pago de aguinaldos auguran una derrama económica significativa, Trujillo aclaró que el ingreso real de las familias ha disminuido considerablemente, ya que los precios de productos básicos y de temporada han subido, lo que obliga a muchos a limitar sus compras y priorizar el gasto.
Ante esta situación, el líder comercial hizo un llamado a la mesura y al consumo responsable. Subrayó que la inflación ha cambiado las reglas del mercado y criticó la falta de disciplina financiera en el país, comparando la situación con economías donde se prioriza la compra de lo necesario.
Finalmente, aunque reconoció que el consumo es vital para sostener el comercio local, insistió en que debe realizarse de manera planificada, evitando endeudamientos innecesarios que compliquen aún más la situación económica en los primeros meses del 2026.
