

Agencias
Washington.— A la medianoche de este sábado, Estados Unidos entró nuevamente en un cierre parcial de gobierno, debido a la falta de un acuerdo presupuestario definitivo en el Congreso. No obstante, autoridades y legisladores prevén que la parálisis sea de corta duración, posiblemente limitada a este fin de semana.
Este nuevo “shutdown” ocurre tres meses después del cierre gubernamental más largo en la historia del país, registrado entre octubre y noviembre del año pasado. Aunque el Senado aprobó horas antes un proyecto de presupuesto, el documento aún debe recibir el aval de la Cámara de Representantes, donde se espera una votación a inicios de la próxima semana para destrabar la situación.
De acuerdo con fuentes oficiales, las consecuencias serían mínimas, ya que el bloqueo presupuestario podría resolverse sin que un número significativo de empleados federales sea enviado a licencia sin sueldo. Aun así, la Oficina de Presupuesto de la Casa Blanca (OMB) solicitó a los distintos departamentos activar sus planes de contingencia ante el cierre.
El retraso en el acuerdo se originó por la resistencia de la oposición demócrata a aprobar una partida presupuestaria destinada al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), tras la muerte de dos manifestantes durante operativos antinmigración del gobierno de Donald Trump en el estado de Minnesota. El texto avalado el viernes por el Senado, con 71 votos a favor y 29 en contra, fue resultado de un acuerdo parcial entre legisladores republicanos y demócratas.
La oposición aceptó respaldar cinco de los seis apartados del presupuesto, mientras que el correspondiente al DHS quedará sujeto a nuevas negociaciones durante las próximas dos semanas. En un comunicado, la OMB expresó su esperanza de que el cierre “sea breve” y pueda resolverse en las próximas horas.
