

AGENCIA
Nacional.- Baja California enfrenta un cierre constante de negocios que ya impacta de manera directa en la actividad económica y en el empleo formal. La salida mensual de empresas ha generado preocupación entre organismos empresariales, que advierten un entorno cada vez más adverso para la operación y permanencia de comercios formales, en medio de regulaciones, cargas fiscales y costos que presionan al sector productivo.
La organización Unidos por Tijuana alertó que en el estado se registran en promedio 800 cierres de comercios cada mes. De acuerdo con su presidente, José Antonio Serratos García, la mayoría de los establecimientos que dejan de operar son pequeños negocios, los cuales enfrentan dificultades para sostenerse ante regulaciones municipales y estatales que limitan su operación. Señaló que la falta de permisos y la presión de diversas autoridades obstaculizan la consolidación de proyectos que buscan mantenerse dentro de la formalidad.
Desde la perspectiva del organismo, la desaparición de pequeños emprendimientos reduce la actividad comercial, limita las opciones para los consumidores y afecta la circulación económica local. Serratos García advirtió que el ritmo de cierres plantea riesgos en el mediano plazo, especialmente en la generación de empleo y en la capacidad de las personas para reubicarse laboralmente. Subrayó que estos negocios representan una fuente clave de ingresos para muchas familias, por lo que su desaparición agrava la fragilidad económica en la región.
En paralelo, organismos empresariales encabezados por Coparmex Tijuana solicitaron al gobierno estatal y al Congreso local una reducción del Impuesto Sobre la Nómina, al considerar que su nivel actual contribuye a la pérdida de empleos y al cierre de empresas. La propuesta plantea disminuir la tasa del 4.25 por ciento (%) al 3%, así como reconsiderar la Ley de Ingresos de Baja California para el ejercicio fiscal 2026.
Durante una conferencia de prensa realizada el 15 de diciembre, representantes de cámaras empresariales advirtieron que mantener el impuesto en su nivel actual podría derivar en más recortes de personal, mayor informalidad y una caída sostenida del empleo formal. En el encuentro participaron representantes de organismos como Index Zona Costa, CMIC Tijuana, CANIETI Noroeste, Coparmex Ensenada, Canadevi, Canacintra y asociaciones de agentes aduanales.
El presidente de Coparmex Tijuana, Roberto Vega Solís, informó que entre marzo de 2024 y marzo de 2025 se perdieron 25 mil empleos formales en el estado. Indicó que, en lo que va del año, alrededor de 800 empresas se han dado de baja, lo que equivale a un promedio de 26 cierres diarios. De mantenerse esta tendencia, advirtió que hasta 75 mil trabajadores podrían perder su empleo formal.
Vega Solís añadió que Baja California ocupa el cuarto lugar nacional en empleos perdidos, con una reducción de 21 mil plazas en la industria manufacturera. También señaló que el estado mantiene la tasa de Impuesto Sobre la Nómina más alta del país, lo que incrementa el costo de generar empleo formal y reduce el atractivo para nuevas inversiones, particularmente en comparación con otras entidades fronterizas.
Por su parte, el presidente de Coparmex Ensenada, Luis Delgado Martínez, señaló que el impacto de las cargas fiscales no recae únicamente en los empleadores, sino también en los consumidores, quienes enfrentan incrementos en los precios de bienes y servicios como consecuencia de los mayores costos de operación.
Las advertencias de Unidos por Tijuana y de los organismos empresariales coinciden en que el cierre sostenido de negocios, la pérdida de empleos y las condiciones fiscales actuales configuran un escenario que presiona la economía de Baja California y pone en riesgo su competitividad en el corto y mediano plazo.
Entre los aumentos anuales del salario mínimo y los costos de seguridad Sofia (IMSS, Infonavit, ISN, etc) promedio de 17% y un acumulado en estos 7 años del 257% no hay micro ni pequeña empresa ni emprendimientos que aguanten tanto si a de negocio. Menos cuando el SAT, SATES, IMSS, Infonavit, STPS y otros al mínimo detalle te bloquean las cuentas sin denfensa jurídica en tiempo y forma como era antes.
Y ni se diga la baja en ventas al haber menos consumo derivado de una recesión económica a nivel nacional generalizada y las afectaciones por la inseguridad y el narco terroismo nacional. El gobierno de Sheinbaum y Morena llevan por camino al país. Pero desde que llegó AMLO ya se sabía que esto pasaría y se arreciará en el próximo sexenio del 2030 al 2036 que vuelva a ganar Morena.
Es obvio, IMSS y SAT estan en modo terrorista, los impuestos altísimos para los pobres servicios públicos, trámite lentísimos e imposibles de realizar sin “moche” y remátale con el “cobro de piso”, pues obviamente ya no se puede ser microempresario.
