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AGENCIA

CDMX.- La decisión de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, de frenar la difusión detallada de casos de sarampión por alcaldía y pedir a los medios “manejar con mucho cuidado” esa información ha generado cuestionamientos sobre el derecho de la población a contar con datos completos para tomar medidas de prevención.

Durante la conferencia de ayer 10 de febrero, la mandataria interrumpió a la secretaria de Salud capitalina, Nadine Gasman, cuando comenzaba a desglosar los contagios por demarcación. Brugada solicitó evitar encabezados que mencionen a las alcaldías con más casos, bajo el argumento de no “estigmatizar” a la población.

Sin embargo, antes de que se limitara la información, se dieron a conocer cifras puntuales: Gustavo A. Madero concentra 21.2 por ciento (%) de los contagios confirmados en la ciudad, con 39 casos; Álvaro Obregón, 35 casos (19.0%); Cuauhtémoc, 18 (9.8%); y Miguel Hidalgo, 14 (7.6%).

Aunque la jefa de Gobierno sostuvo que la situación es “manejable” y que se desplegaron brigadas casa por casa en las zonas con mayor incidencia, también dejó claro que, en adelante, la información se difundirá “en términos generales”, sin desglose por alcaldía.

Derecho a la información vs. control del mensaje

Especialistas en salud pública han señalado en distintos contextos que la transparencia territorial es clave para que la ciudadanía refuerce medidas como la vacunación, evite concentraciones en zonas de riesgo y acuda oportunamente a servicios médicos.

Limitar el detalle geográfico de los contagios podría obstaculizar la toma de decisiones informadas por parte de familias, escuelas y centros de trabajo, especialmente cuando la capital acumula 184 casos confirmados y, a nivel nacional, se reportan 2 mil 467 contagios en lo que va del año, según cifras federales con corte al 9 de febrero.

No es la primera vez que la mandataria fija postura sobre la cobertura mediática. El 3 de febrero pidió a la prensa “bajarle a la nota roja”, al atribuir a los medios parte de la percepción de inseguridad reflejada en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI. Un día después rechazó haber planteado censura, aunque acusó a algunos medios de “mentir” y propuso abrir un diálogo sobre ética periodística.

Transparencia como herramienta de prevención

La discusión no es menor. En contextos de brotes epidemiológicos, la información clara y desagregada permite focalizar campañas de vacunación, alertar a sectores vulnerables y reducir riesgos de propagación.

Si bien evitar estigmatizaciones es un objetivo legítimo, también lo es garantizar que la ciudadanía conozca dónde se concentran los contagios para extremar precauciones. En una emergencia sanitaria, el acceso oportuno y completo a la información puede marcar la diferencia entre la prevención y la reacción tardía.

La exigencia de transparencia no es un asunto político, sino una medida básica de salud pública y seguridad colectiva.

Si el gobierno a un periodista o a un medio de comunicación le dice qué escribir o qué publicar, es CLARA la falta de libertad de expresión y libertad de informar.

Los del #CártelDeMorena son alérgicos a la verdad, les incomoda que sean exhibidos como unos viles incompetentes.

La poco cerebro debería de decir la verdad, para que esas alcaldías tomen medidas sanitarias para evitar más contagios, pero no, primero quieren no ser exhibidos como las personas irresponsables que son.

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