Colombia.— La emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el oeste del país entró este jueves en una fase crítica, luego de superar las 72 horas consideradas clave para localizar sobrevivientes. El saldo preliminar aumentó a 273 personas fallecidas, 377 desaparecidas y 3 mil 826 heridas, mientras equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros en Cali, Pereira y Buenaventura.
En varios puntos, las labores comienzan a pasar de la búsqueda de personas con vida a la remoción de estructuras colapsadas, aunque los rescatistas todavía mantienen operativos para localizar a quienes permanecen desaparecidos. En el conjunto residencial Torres del Limonar, en Cali, brigadas continúan buscando a 15 personas, mientras las autoridades enfrentan el riesgo de nuevas réplicas y desprendimientos en edificios dañados. El Servicio Geológico Colombiano reportó 160 réplicas desde el movimiento principal.
La tragedia también ha dejado miles de damnificados sin vivienda, agua o electricidad. En algunas comunidades, la ayuda enfrenta dificultades de acceso debido a daños en la infraestructura y a la presencia de grupos armados ilegales. Mientras tanto, ciudadanos y voluntarios se han organizado para apoyar a los equipos de emergencia, distribuir alimentos y recuperar pertenencias de las víctimas.
El presidente Abelardo De La Espriella declaró el estado de emergencia económica para movilizar recursos hacia las zonas afectadas y anunció acciones para reconstruir hospitales, escuelas, viviendas e infraestructura. Las autoridades colombianas señalaron que mantienen abierta la recepción de ayuda internacional, aunque los equipos extranjeros de rescate deberán cumplir con los requisitos de certificación establecidos por el país.
