

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba .- La Coordinación de Comercio del Ayuntamiento de Orizaba, actualmente encabezada por Rey David Mejía Pliego, reproduce las mismas omisiones y falta de control que caracterizaron la gestión de su antecesor, Fernando Trueba Coll, al permitir que el comercio invada banquetas y calles sin considerar el impacto directo en la movilidad, la seguridad y los derechos de los peatones, particularmente de los sectores más vulnerables.
El problema es especialmente grave para personas con discapacidad, como los débiles visuales, quienes se ven obligados a sortear mercancía colocada de forma irregular sobre las banquetas, chocando constantemente con cajas, exhibidores y puestos improvisados. La situación se agrava para adultos mayores que utilizan andaderas y para personas en silla de ruedas, quienes prácticamente quedan excluidos del libre tránsito en la vía pública.
Uno de los principales focos rojos se localiza en la calle Oriente 11, de Norte 4 a Norte 8, donde comerciantes —en su mayoría foráneos— ocupan no sólo las banquetas, sino también espacios de estacionamiento destinados a carga y descarga, afectando la circulación vehicular. A ello se suma una problemática laboral: estos establecimientos operan, según denuncias vecinales, con salarios bajos y sin supervisión efectiva, en un entorno de total permisividad municipal.
La situación se repite en la calle Oriente 9, entre Norte 8 y Norte 10, donde varias tiendas obstruyen tanto las banquetas como parte de la calle, provocando congestionamiento vial constante y aumentando el riesgo de accidentes. Lejos de tratarse de hechos aislados, se trata de un patrón de desorden tolerado por la autoridad.
Estas vialidades registran una alta afluencia peatonal escolar, debido a la cercanía de escuelas primarias y una universidad, lo que vuelve aún más irresponsable la falta de acciones oficiales. Padres de familia, docentes y vecinos han señalado reiteradamente el problema ante las autoridades municipales, sin que hasta el momento exista una respuesta eficaz ni correctiva.
La falta de intervención de la Coordinación de Comercio no sólo refleja ineficiencia administrativa, sino una preocupante indiferencia frente al derecho ciudadano al libre tránsito y a una ciudad incluyente. Vecinos y comunidad escolar exigieron ser escuchados y que las autoridades actúen, no con discursos, sino con orden, regulación y respeto a la ley.
