

EL BUEN TONO
Nacional.- La construcción de los pilares de un puente en ríos, lagunas o zonas marinas requiere procedimientos especializados para garantizar la estabilidad y seguridad de la estructura. Este proceso se realiza principalmente mediante dos métodos: el uso de ataguías o la instalación de pilotes profundos.
Las ataguías son recintos temporales sellados que se colocan alrededor del área donde se edificará el pilar. Estas estructuras permiten aislar el punto de trabajo del agua, la cual es extraída mediante bombeo. Una vez seco el lecho, se procede a la excavación hasta alcanzar un terreno firme, se coloca el armado de acero y se vierte hormigón especial, diseñado para resistir la humedad, la presión del agua y condiciones adversas del entorno.
Otra técnica ampliamente utilizada es la colocación de pilotes profundos. Estos elementos estructurales se hincan en el fondo del río o mar mediante maquinaria pesada hasta llegar a capas de suelo más resistentes. Sobre los pilotes se construye la base del pilar, lo que permite distribuir el peso del puente de manera segura hacia el subsuelo.
Ingenieros civiles señalan que la elección del método depende de factores como la profundidad del agua, el tipo de suelo, la fuerza de la corriente y la carga que soportará el puente. Una correcta ejecución de esta etapa es fundamental, ya que de ella depende la durabilidad y seguridad de toda la infraestructura.
