

Alejandro Aguilar
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Una contradicción marca la gestión del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Córdoba. Por un lado, enfrenta una denuncia formal ante la Contraloría General del Estado por presuntas omisiones administrativas y violaciones al derecho de acceso a la información; por el otro, se documenta la presencia recurrente de niñas, niños y adolescentes trabajando en las calles, una problemática que, de acuerdo con reportes, no ha sido abordada de manera efectiva por la institución.


De acuerdo con una solicitud de información con folio 953210926000001, presentada el 2 de enero de 2026, este medio requirió al DIF municipal los detalles sobre la adquisición y entrega de insumos durante el último año. La petición incluía facturas, órdenes de compra, nombres de proveedores y el destino final de los apoyos, específicamente los programas o beneficiarios a los que fueron asignados .

La respuesta del sujeto obligado, asentada en una “Cuarta Acta Solemne” del 20 de febrero de 2026, declaró la inexistencia de la información, argumentando que la administración anterior no entregó los documentos. Inconforme con la respuesta, el solicitante interpuso un recurso de revisión (expediente SMDIF2602275) en el que señala que la declaratoria de inexistencia es ilegal.

En el recurso, al que se tuvo acceso, se acusa a la dependencia de realizar una búsqueda incompleta, limitándose a áreas administrativas y omitiendo instancias como Dirección General, Almacén, Trabajo Social y archivo histórico, lo que contraviene principios constitucionales de máxima publicidad.

Como parte de la queja, se presentó una denuncia ante la Contraloría General del Estado, solicitando se investigue a los servidores públicos de la administración saliente y entrante por la posible pérdida u omisión de conservar la información, así como por no haber exigido la entrega de archivos en el proceso de entrega-recepción.
El escenario urbano: Niños en las calles
La controversia administrativa ocurre al mismo tiempo que la problemática del trabajo infantil se mantiene como parte del paisaje urbano en Córdoba. De acuerdo con testimonios y observaciones ciudadanas, se han documentado al menos tres casos recurrentes en puntos críticos de la ciudad:
· Una mujer y su hijo, caminando desde el mediodía hasta aproximadamente las 20:00 horas.
· Una menor de edad, sola, vendiendo obleas en el parque central.
· Menores vendiendo productos sobre la carretera, exponiéndose a un riesgo vial significativo.
Estos casos reflejan una realidad que organizaciones y vecinos señalan como una omisión de las autoridades. Aunque el DIF municipal ha declarado en fechas recientes que la incidencia de trabajo infantil ha bajado y que los menores captados provienen de otros municipios , la percepción ciudadana contrasta con la ausencia de operativos visibles o acciones contundentes para erradicar el fenómeno.

En contraste con la urgencia de atender a la niñez en situación de calle, la institución ha sido exhibida en un video difundido en redes sociales donde personal del DIF aparece bailando en las instalaciones como parte de su “clima laboral”. La grabación, si bien muestra un ambiente festivo interno, ha sido criticada por la ciudadanía como un símbolo de la burocracia y la desconexión del organismo con las necesidades apremiantes de la población infantil.






