La ocupación de espacios públicos ya no se oculta; ahora hasta se utiliza como estrategia para promocionar inmuebles mientras la autoridad permanece ausente.

De la Redacción | El Buen Tono
Córdoba, Ver.- En una ciudad donde cada vez son más frecuentes las invasiones de banquetas, la apropiación de espacios públicos y el incumplimiento de reglamentos, hay quienes ya ni siquiera intentan disimularlo. Por el contrario, lo presumen.
La imagen muestra una construcción y adecuaciones que reducen el espacio destinado al paso de peatones, una práctica que afecta principalmente a adultos mayores, personas con discapacidad, madres con carriolas y ciudadanos que diariamente utilizan las banquetas para desplazarse.
Lo preocupante no es únicamente la invasión del espacio público, sino la normalización del problema. Lo que debería ser motivo de sanción se convierte en motivo de burla, reflejando la percepción de que en Córdoba cada quien puede hacer lo que quiera sin consecuencias.
Mientras miles de ciudadanos deben ajustarse a reglamentos, permisos y obligaciones, otros ocupan áreas públicas para beneficio particular y todavía lo anuncian con orgullo, seguros de que nadie les exigirá cuentas.
La publicación también exhibe un problema cada vez más visible: banquetas bloqueadas, rampas improvisadas, construcciones fuera de norma y espacios peatonales convertidos en extensiones de propiedades privadas.
Para muchos ciudadanos, el mensaje del anuncio resume perfectamente una realidad que se vive en distintos puntos de la ciudad: la ley parece aplicarse para unos sí y para otros no.
