AGENCIA
Nueva York, EE. UU.– Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador y uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa, fue condenado este lunes a cadena perpetua por un tribunal federal del Distrito Este de Nueva York, tras haberse declarado culpable de delitos relacionados con el tráfico de cocaína y fentanilo.
La sentencia fue dictada por el juez Brian Cogan, quien también informó que recomendará al Buró Federal de Prisiones tomar en cuenta la edad y las condiciones médicas del narcotraficante al momento de definir el centro penitenciario donde cumplirá la condena.
Durante la audiencia, Zambada dirigió un mensaje en el que afirmó aceptar la sentencia y asumir su responsabilidad por los delitos cometidos. Asimismo, hizo un llamado para que cese la violencia en México, al señalar que “nadie ganará esta guerra”.
Como parte del proceso judicial, la Fiscalía de Estados Unidos solicitó además el decomiso de 15 mil millones de dólares, cantidad que considera corresponde a las ganancias obtenidas por las actividades ilícitas atribuidas al exlíder del Cártel de Sinaloa.
La declaración de culpabilidad permitió evitar un juicio, situación que fue considerada por el juez durante la audiencia, al señalar que ello representó un ahorro de tiempo y recursos para el sistema judicial estadounidense.
Con esta resolución concluye uno de los procesos judiciales más relevantes contra un líder histórico del narcotráfico mexicano, quien durante décadas fue identificado como uno de los principales operadores del Cártel de Sinaloa.
La condena de Ismael “El Mayo” Zambada marca uno de los golpes judiciales más importantes contra una figura histórica del narcotráfico mexicano. Sin embargo, el reto continúa: Frenar las redes criminales y atender las causas que permiten que estas organizaciones sigan operando.
La justicia estadounidense impuso una de las penas más severas contra un líder del crimen organizado. El caso vuelve a poner sobre la mesa el impacto de décadas de violencia relacionada con el tráfico de drogas y la necesidad de fortalecer las instituciones en ambos países.
La cadena perpetua para “El Mayo” Zambada cierra un capítulo, pero no representa el fin del problema del narcotráfico. Las estructuras criminales suelen adaptarse y el desafío para las autoridades será evitar que nuevos liderazgos ocupen esos espacios.
