

Agencias
Tabasco.- La mancha de contaminación provocada por la refinería Dos Bocas continúa generando severas afectaciones económicas y ambientales en el municipio de Paraíso, donde pescadores y restauranteros enfrentan pérdidas ante la disminución de la actividad productiva.
De acuerdo con testimonios de habitantes, el desbordamiento de líquidos con residuos de hidrocarburos contaminó el Río Seco, provocando la devastación de la fauna acuática y dejando sin sustento a decenas de familias que dependen de la pesca. Los trabajadores del mar señalan que los peces presentan un fuerte olor a petróleo, lo que impide su comercialización y consumo.
Esta no es la primera vez que se reporta un incidente de este tipo. En 2024, pobladores denunciaron la aparición de peces muertos y un cambio en la coloración del agua, que se tornó oscura, lo que ya había encendido las alertas sobre posibles daños ambientales en la zona.
Ante la situación, autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Tabasco han desplegado acciones para contener la mancha contaminante en el Río Seco, la cual se originó tras un incendio y posterior derrame en las instalaciones de la refinería. Sin embargo, los afectados exigen una solución de fondo y apoyo inmediato, al considerar que la contaminación sigue impactando directamente su economía y calidad de vida.
