

Sandra González
El Buen Tono
Ixtaczoquitlán.- La contaminación industrial en Ixtaczoquitlán dejó de ser un problema ambiental para convertirse en un escándalo de omisión. Ante la persistente afectación a mantos acuíferos y comunidades enteras, asociaciones no gubernamentales acudirán a las autoridades estatales para exigir su intervención inmediata, luego de años de denuncias ignoradas.
Las demandas también llegarán a las comisiones de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, para que atraigan el caso y acaben con la impunidad. “Ojalá nuestras autoridades no se duerman en esa tarea”, advirtió Graciano Illescas Téllez, del CIMA, subrayando que el daño es ya evidente y peligroso.
Reportes ciudadanos indican que los mantos acuíferos de Coxtlapan y Santa Rita están gravemente afectados por descargas residuales, lo que suspendió su uso para consumo humano. Comunidades como Cuautlapan y Campo Grande llevan años señalando a la empresa Fermex, sin una respuesta contundente de las autoridades.
A esto se agrega el caso de la planta Firiob, cuyas emisiones tóxicas afectan directamente a tres escuelas: el CBTis 192, la Secundaria Técnica 74 y la primaria Rafael Ramírez. Pese a denuncias desde 2019 por ácido sulfhídrico y metano, y a que los problemas se reportan desde 2017, la inacción oficial ha normalizado el daño.
Unos 1,500 estudiantes están expuestos. Solo en abril de 2025, resultaron afectados más de 1,000 alumnos y residentes de barrios aledaños, quienes reportaron náuseas, mareos y dolor de cabeza por los olores. La presión social aumenta, y la contaminación ya no puede verse como un mero “tema técnico” cuando está en riesgo la salud de toda una comunidad.
