

DE LA REDACCIÓN
El Buen Tono
CÓRDOBA.– A 15 días de haber iniciado funciones, el gobierno municipal de Manuel Alonso Cerezo enfrenta un grave señalamiento: oculta información sobre quiénes están o estarán al frente de áreas clave del ayuntamiento y ha comenzado a colocar perfiles con antecedentes penales en cargos sensibles.
De acuerdo con la Plataforma Integral de Atención Ciudadana, el ayuntamiento reconoce la existencia de 33 dependencias. Sin embargo, la mayoría no cuenta con responsables oficialmente presentados, sin perfiles públicos, currículum, trayectorias verificables, sin explicación.
El caso más grave es el de David Flores Cervantes, alias “El Gavilán”, director de Tránsito. Ha sido señalado en Cancún por su relación con actividades delictivas, incluyendo cobro de piso, extorsión, agresiones a periodistas y otros delitos, además de su cercanía con el grupo criminal La Barredora. Pese a esto, el ayuntamiento de Córdoba decidió incorporarlo y entregarle un área estratégica.
Hasta ahora, el gobierno local ha hecho públicos algunos nombramientos: Carlos Félix Hernández Salgado, secretario del ayuntamiento, Antonia Reyes Olmos, Tesorería, Juan Vicente Álvarez Reyes, Órgano de Control Interno, capitán Luis Ángel Vargas Miranda, comandante municipal, Mónica Ponce Zamudio, Instituto Municipal de la Mujer, Alán Osorio Falcón, Unidad de Transparencia, Jorge Guzmán de la Llave, Obras Públicas. El resto de las áreas en opacidad. Córdoba no está en manos de un gobierno transparente. Está en manos de una administración que oculta, minimiza y evade. Y cuando un gobierno empieza así, es cuestión de tiempo para que los problemas estallen: es cuestión de voluntad enfrentarlos. La gente no pide favores. Exige saber quién manda, quién decide y con qué antecedentes.
