

Reconocen que no se aplican sanciones
Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- En una conferencia convocada por la Coordinación de Servicios Municipales, la Jefatura de Protección Ambiental y el área de Limpia Pública, el gobierno de Córdoba dio a conocer la campaña “Córdoba más bonita si le damos una manita”.
El acto, celebrado en el auditorio de la Canaco, contó con la presencia de ediles y funcionarios municipales. Sin embargo, un análisis detallado de lo expuesto revela que el programa no presenta acciones novedosas, sino que se limita a repetir obligaciones que ya están establecidas en la reglamentación municipal y que, según las propias autoridades, no han sido cumplidas a cabalidad.

LO QUE YA ORDENA LA LEY
Durante la presentación, los funcionarios explicaron que el programa busca generar “corresponsabilidad” entre ciudadanía, empresarios y autoridades para mantener limpios los espacios públicos, calles, avenidas, ríos y arroyos. También mencionaron la necesidad de separar residuos, capacitar a comerciantes y trabajadores, e incluso recordaron que existe una ley estatal en la materia desde 2003.
Lo que omite el discurso oficial es que todas estas acciones no son una concesión graciosa del Ayuntamiento, sino mandatos legales contenidos en el Reglamento de Residuos Sólidos y Limpia Pública de Córdoba, vigente desde 2012, y en el Reglamento Municipal de Protección Ambiental. Dichos ordenamientos establecen desde entonces la obligación de separar residuos en orgánicos e inorgánicos (artículo 29), barrer diariamente las banquetas (artículo 20), y mantener limpios los frentes de viviendas y establecimientos. También facultan a la Dirección de Limpia Pública para formular, evaluar y cumplir el Programa Municipal de Gestión Integral de los Residuos Sólidos, instrumento que debería estar operando y reportando resultados.
EL DISCURSO QUE TRASLADA LA CULPA A LA CIUDADANÍA
Uno de los ejes de la conferencia fue insistir en que “el gobierno no puede solo” y que la participación ciudadana es indispensable. Se mencionó que los arroyos están llenos de basura porque “alguien está generando” y que “a veces son hasta las mismas personas que viven junto a estos cuerpos de agua” quienes depositan los desechos. También se señaló que, pese a que el camión recolector pasa por las rutas, hay quienes vuelven a sacar la basura después.
El discurso evita mencionar que la responsabilidad primaria del manejo de residuos recae en el municipio; no obstante, el artículo 4 del Reglamento de Residuos Sólidos, es facultad del Ayuntamiento prestar el servicio público de limpia, y el artículo 32 establece que dicho servicio comprende desde el barrido de vías públicas hasta la disposición final de los residuos. El artículo 34 dicta: “Todo generador de los residuos sólidos tiene la obligación de entregarlos al servicio de limpia”, pero la contraparte es que el servicio debe ser eficiente y oportuno.
SIN MULTAS POR ADECUACIÓN AL CÓDIGO HACENDARIO
Un aspecto que no se mencionó en la rueda de prensa es la ausencia de aplicación de sanciones. El Reglamento de Residuos Sólidos prevé multas que van de 10 a 20 mil días de salario mínimo para quienes infrinjan disposiciones como arrojar basura en la vía pública, depositar residuos en lugares no autorizados o quemar desechos a cielo abierto (artículos 58 y 59). También faculta a la autoridad para aplicar medidas de seguridad como clausura temporal o aseguramiento de bienes (artículo 56).
La representación de Servicios reconoce que actualmente no se están aplicando estas multas debido a un proceso de alineamiento con el Código Hacendario municipal. Esto deja a la autoridad sin uno de los principales instrumentos para hacer cumplir la ley, y convierte la campaña en un llamado voluntarista que depende exclusivamente de la buena fe de la ciudadanía.
LA CAMPAÑA Y EL VACÍO DEL PLAN DE ACCIÓN CLIMÁTICA
El contexto de este anuncio resulta aún más revelador si se contrasta con la respuesta que el propio gobierno municipal dio a una solicitud de información fechada en febrero de 2026. En aquella ocasión, un ciudadano solicitó conocer el Programa Municipal de Acción ante el Cambio Climático (PACMUN) y las evidencias de su cumplimiento, al amparo del artículo 14 de la Ley Estatal de Mitigación y Adaptación ante los Efectos del Cambio Climático.
La respuesta de la Jefatura de Protección Ambiental, firmada por la bióloga Tayde Elizabeth González López, indicó que el municipio cuenta con una “Agenda Municipal de Cambio Climático” publicada en noviembre de 2024, basada en lineamientos de 2018, y que actualmente se encuentra “en proceso de revisión” para alinearla con el nuevo Plan Municipal de Desarrollo. No se entregó ningún programa, ni resultados, ni evidencias de acciones concretas. Los resultados, se dijo, “se irán dando paulatinamente”.
