Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba.- Los datos del Secretariado Ejecutivo confirman una racha de violencia armada en Córdoba durante el primer semestre de 2026. Ningún mes transcurrió sin un homicidio doloso o lesiones por proyectil de arma de fuego.
El mes de febrero registró el pico más alto con tres homicidios y tres lesionados. En total, de enero a mayo, seis personas perdieron la vida y ocho resultaron heridas por arma de fuego en el municipio.
Enero abrió el año con una lesión por arma de fuego y cero homicidios. En febrero, la violencia escaló: tres homicidios y tres personas heridas por proyectiles. Marzo mantuvo la tensión con un homicidio y tres lesionados. Abril registró un nuevo homicidio, aunque sin lesionados. Mayo cerró el periodo con un homicidio y una lesión. La recurrencia mensual de estos eventos dibuja un escenario donde la violencia letal no es una anomalía, sino una constante en la administración de Manuel Alonso Cerezo.
A estos episodios se suman las riñas callejeras que han tenido como escenario recurrente el Centro Histórico de la ciudad. Estos enfrentamientos, aunque no siempre mortales, elevan la percepción de inseguridad en la zona comercial y turística, donde la presencia policial ha sido insuficiente para disuadir los altercados y garantizar el orden público.
Las estadísticas de lesiones revelan una doble cara de la violencia en Córdoba. Por un lado, las 8 lesiones dolosas por arma de fuego. Por otro, las 38 lesiones culposas por accidentes de tránsito registradas en el mismo periodo. El asfalto deja más heridos que las balas, pero ambos fenómenos coexisten en las calles cordobesas sin una estrategia integral de prevención por parte de las autoridades locales.
