

De La Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- El primer mes de la administración de Manuel Alonso Cerezo confirmó que la violencia en Córdoba no sólo se mantiene, sino que se recrudeció. Las cifras oficiales de enero de 2026 exhiben que hay más muertos, más personas agredidas y más delitos que afectan directamente a la población, en comparación con el mismo mes de 2025, cuando gobernaba Juan Martínez Flores.
Aunque el total de delitos apenas varía, el problema no está en la suma, sino en el fondo: los delitos más violentos y socialmente destructivos van al alza, desmintiendo cualquier discurso de contención o mejora en seguridad.
MÁS MUERTES EN LAS CALLES
Enero de 2026 cerró con un incremento del 150 % en homicidios culposos por accidentes de tránsito, al pasar de 2 a 5 muertes. No son “accidentes”: son consecuencias directas del desorden vial, la falta de control y la omisión de autoridad. En total, hay más personas muertas en el espacio público durante el primer mes del nuevo gobierno.
A esto se suma el aumento de lesiones dolosas, particularmente aquellas cometidas con “otros elementos”, que suben de 7 a 12 casos, reflejando una violencia más brutal y cotidiana.
LA VIOLENCIA YA ESTÁ DENTRO DE LOS HOGARES
Uno de los datos más alarmantes es el crecimiento de la violencia familiar, que pasa de 25 a 36 casos en solo un mes. Es decir, más hogares convertidos en escenarios de agresión, sin que exista una estrategia municipal visible para prevenir o atender este fenómeno.
La retención de menores, inexistente en enero de 2025, aparece en 2026 con cuatro denuncias, un foco rojo que el Ayuntamiento no ha explicado ni atendido públicamente.
COMERCIOS BAJO ATAQUE Y MÁS DROGA EN LAS CALLES
El robo a negocio con violencia prácticamente se duplica, al pasar de 10 a 19 casos, confirmando que la actividad económica opera bajo mayor presión criminal. El mensaje es claro: abrir un negocio en Córdoba es hoy más peligroso que hace un año.
El narcomenudeo también se dispara, de 9 a 16 casos, evidenciando que las redes delictivas siguen operando con libertad, sin contención real, mientras el tejido social continúa deteriorándose.
CAMBIO DE ALCALDE, MISMO FRACASO
Las ligeras bajas en algunos robos sin violencia no compensan el aumento de muertes, agresiones y delitos de alto impacto. Menos robos menores no significan seguridad cuando hay más sangre, más violencia familiar y más crimen organizado en las colonias.
Enero de 2026 deja una conclusión contundente para primera plana: Córdoba no está mejor que hace un año. El nuevo gobierno inició su gestión con más víctimas, más violencia y sin resultados visibles, confirmando que el relevo político no rompió con la inercia del fracaso en seguridad.
