

Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- La Diócesis de Córdoba se unió este miércoles a la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo con una solemne celebración eucarística en la Catedral de la Inmaculada Concepción, donde decenas de fieles recibieron el sacramento de la unción de los enfermos.
Este mediodía el templo registró un lleno total con marcado predominio de adultos mayores, quienes acudieron acompañados de sus familiares en un ambiente de profunda recogimiento.
Sillas de ruedas, bastones y andaderas se mezclaban entre la feligresía, mientras hijos y nietos sostenían devocionarios y auxiliaban a sus seres queridos durante la liturgia. La respuesta masiva de las familias refleja el arraigo de esta tradición en la comunidad católica cordobesa.
“Pidámosle al Señor con mucha fe, al médico de los cuerpos y de las almas, que sane nuestros corazones y nuestras enfermedades”, concluyó el padre Conrado Prado Gracia al finalizar su homilía, en un mensaje dirigido especialmente a quienes enfrentan el desafío de la enfermedad.
