

Agencias
Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, calificó las maniobras militares conjuntas de Estados Unidos y Corea del Sur como un “ensayo bélico provocador y agresivo” que pone en riesgo la estabilidad de toda la península coreana. Según KCNA, estas operaciones podrían “conducir a consecuencias terribles e inimaginables”, y muestran la “política hostil habitual” de los aliados.
Los ejercicios, llamados “Escudo de Libertad”, movilizan a más de 18 mil soldados y se desarrollan de forma intensa en tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio. Corea del Norte advierte que no hay diferencia entre un ejercicio y un combate real, y que estas demostraciones alimentan la tensión regional mientras refuerzan su dependencia del arsenal nuclear como escudo disuasorio.
Estados Unidos y Corea del Sur aseguran que los ejercicios son “defensivos”, pero la escala y agresividad de los movimientos, que incluyen escenarios de armas nucleares, muestran que la línea entre defensa y provocación es delgada y peligrosa. Analistas señalan que estos despliegues llegan en un momento delicado, justo cuando Corea del Norte observa operaciones de EU e Israel contra líderes de Irán, fortaleciendo su narrativa de que renunciar a su arsenal nuclear sería ruina.
El Congreso del Partido gobernante norcoreano, en febrero, confirmó la estrategia: expandir el poder nuclear, mientras el mundo sigue de cerca la tensión creciente y los ejercicios que parecen más un show bélico que una defensa estratégica.
