

De la redacción
El Buen Tono
En 2015, el cineasta Woody Allen y su esposa, Soon-Yi Previn, realizaron un recorrido por la Casa Blanca con la ayuda de su amigo Jeffrey Epstein. Los correos electrónicos recientemente publicados por el Departamento de Justicia revelan la cercanía entre la pareja y Epstein, vecinos en Nueva York que compartían cenas frecuentes y apoyo emocional durante periodos de críticas mediáticas.
Epstein utilizó sus conexiones con un miembro de la administración de Barack Obama para facilitar la visita. En un correo de mayo de 2015 a la exconsejera Kathy Ruemmler, preguntó si podía mostrar la Casa Blanca a Previn, sugiriendo que Allen podría ser “demasiado políticamente sensible”. Ruemmler accedió a mostrarles la Casa Blanca el 27 de diciembre de ese año, mientras Obama estaba en Hawái.
Los registros muestran que la amistad de Allen y Previn con Epstein incluía cenas con figuras como Dick Cavett, Noam Chomsky y el fallecido comediante David Brenner. Allen describió las reuniones como “interesantes, con comida suntuosa y bien servida”, mientras que Epstein participaba en proyecciones de películas y en la edición de trabajos de Allen.
Los correos también evidencian cómo la pareja y Epstein discutían sus escándalos personales. Allen se refería a las acusaciones en su contra de manera distinta a otros casos mediáticos, como el de Bill Cosby, y defendía su relación con Previn, señalando que su vida romántica era asunto privado. Epstein los animaba a “disfrutar de la vida” a pesar del desprecio público.
Aunque Allen nunca ha sido acusado de participar en los delitos sexuales de Epstein, los correos muestran una relación cercana con un delincuente sexual registrado y cómo su entorno compartía apoyo mutuo frente a la opinión pública.
