

De la redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Nuevos señalamientos colocan en el centro de la polémica a la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) de Orizaba. Trascendió que su responsable, Brenda Abaroa Ortiz, estaría detrás de un esquema para reducir costos en la alimentación de los animales con el objetivo de apropiarse de recursos, una acusación que agrava el historial reciente de denuncias por negligencia en el cuidado de la fauna.
De acuerdo con informes recabados, la funcionaria habría impulsado el cambio de proveedor de alimentos para operar en contubernio y obtener beneficios económicos. Estas acciones, según las versiones, no obedecen a una instrucción de la Presidencia Municipal para recortar presupuesto, sino a decisiones tomadas por cuenta propia, lo que abre la puerta a un posible manejo irregular de recursos destinados al bienestar animal.
Este nuevo señalamiento se suma a lo ya documentado por este medio, donde se evidenció la baja calidad de la alimentación proporcionada a especies como los tigres de bengala, ubicados en la jaula detrás del Palacio Municipal.
Se ha registrado el suministro de pollo con plumas y en condiciones deficientes, proveniente de animales muertos en circunstancias adversas -como asfixia o aplastamiento durante su traslado- lo que abarata costos, pero compromete la salud de los ejemplares.
Aunado a ello, la falta de alimento ya está generando consecuencias graves: se ha documentado que, ante el hambre, algunos animales como los leones han llegado a pelear entre sí, provocándose heridas.
En al menos uno de los casos, un ejemplar desarrolló gusano barrenador, lo que evidencia no sólo desnutrición, sino también la ausencia de atención veterinaria oportuna.
El contexto no es menor. En meses recientes, se han documentado múltiples casos de animales en condiciones deplorables dentro de la UMA: desde monos araña conviviendo con ratas, el avestruz que sufrió daños en uno de sus ojos y por lo que lo perdió además de negligencia médica posterior, hasta venados con lesiones, calvicie y signos de deterioro físico.
A pesar de ello, las respuestas oficiales han sido inconsistentes, con explicaciones que minimizan los hechos y evaden responsabilidades.
A esto se suma una red de protección política. Se señaló que Abaroa Ortiz es pareja sentimental de un familiar del alcalde Hugo Chahín Kuri, lo que la volvería inamovible en el cargo. Esta situación explicaría por qué su nombre es omitido en comunicados oficiales, mientras que el director de Medio Ambiente, Aldo Huerta Peña, asume públicamente la defensa de decisiones cuestionadas, incluso desmintiendo hechos que han sido documentados con evidencia audiovisual.
