

De la redacción
El Buen Tono
Córdoba.- El gobierno de Manuel Alonso Cerezo está marcado por el pago de favores políticos y la colocación de incondicionales, donde junto con Luis Abella Alvarado reparte cargos en el ayuntamiento de Córdoba. En el Sistema Municipal DIF fue designada Elba Baeza Bonola como directora y, de manera paralela, se colocó a su hijo en el área dental, lo que fue denunciado por trabajadores del organismo, quienes solicitaron el anonimato al señalar prácticas de nepotismo y uso de la institución como cuota política.
De acuerdo con el Registro Nacional de Profesionistas del Gobierno Federal, no existe título ni cédula profesional a nombre de Elba Baeza Bonola, por lo que no se acredita formación universitaria para ocupar la dirección del SMDIF, reforzando los señalamientos sobre la designación de personas sin perfil profesional en cargos estratégicos de la administración de Cerezo. Las denuncias internas apuntan a que los puestos se entregan como compromisos políticos entre el presidente municipal y Luis Abella Alvarado, desplazando perfiles técnicos y privilegiando amistades, familiares y operadores, sin transparentar requisitos, convocatorias o experiencia comprobable.
El DIF municipal se suma así a otras áreas cuestionadas del asyuntamiento, donde predominan el amiguismo, el nepotismo y la ausencia de profesionalización, configurando una administración señalada por utilizar las instituciones públicas como botín político y no como espacios de servicio a la población.
