

De la redacción
El Buen Tono
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) puso fin al litigio iniciado por Sandra Ávila Beltrán contra Telemundo Network Group por el uso de su imagen en la promoción de la serie televisiva La Reina del Sur, sin su autorización.
Por unanimidad, el máximo tribunal rechazó amparar a la cadena televisiva, que buscaba anular la sanción impuesta por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), consistente en una multa de 448 mil 100 pesos. Esta cantidad representa solo una parte mínima de lo que la defensa de Ávila Beltrán pretende reclamar, ya que sostiene que la producción generó cientos de millones de dólares, por lo que buscarán el pago de regalías.
El abogado de Ávila Beltrán señaló que la resolución abre la puerta para iniciar un nuevo proceso legal en Estados Unidos, con el objetivo de exigir una compensación económica por el presunto uso indebido de su imagen en la construcción del personaje principal de la serie.
Ávila Beltrán, quien en el pasado fue vinculada con el crimen organizado, obtuvo resoluciones favorables en los procesos judiciales en México, mientras que en Estados Unidos cumplió una sentencia. En territorio mexicano, las autoridades no lograron comprobar los señalamientos en su contra, por lo que fue exonerada.
Durante la discusión del caso, el presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, propuso negar el amparo al considerar que la imagen fue utilizada con fines comerciales y no informativos. El Pleno determinó además que los artículos impugnados de la Ley Federal de Derecho de Autor son constitucionales.
Por su parte, la ministra Lenia Batres Guadarrama subrayó que la imagen de una persona no puede emplearse sin su consentimiento cuando existe un propósito comercial, y precisó que la excepción solo aplica cuando el uso es estrictamente informativo o periodístico.
El caso tiene antecedentes desde 2024, cuando el Tribunal Federal de Justicia Administrativa confirmó la multa contra la televisora. Tras perder en tribunales colegiados, la empresa recurrió a la Suprema Corte, que finalmente dejó firme la sanción y cerró esta etapa del litigio.
