De la redacción
El Buen Tono
Una vacuna experimental y personalizada contra el melanoma logró reducir en un 42% el riesgo de recurrencia o muerte cuando se combina con un medicamento de inmunoterapia, de acuerdo con los resultados preliminares de un ensayo clínico internacional.
El hallazgo representa un avance importante en la medicina oncológica personalizada, al utilizar información genética del propio tumor para ayudar al sistema inmunitario a reconocer y atacar las células cancerosas que pudieran permanecer en el organismo después de una cirugía.
Los resultados del estudio INTerpath-001 fueron presentados ante la comunidad científica durante el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), celebrado en Madrid, España.
La investigación evaluó la combinación de la vacuna experimental intismeran autogene, desarrollada con tecnología de ARN mensajero, y el medicamento pembrolizumab, utilizado en inmunoterapia contra el cáncer.
¿Cómo funciona la vacuna personalizada?
A diferencia de las vacunas convencionales, este tratamiento se fabrica específicamente para cada paciente, a partir del análisis de su propio tumor.
El procedimiento permite identificar neoantígenos, proteínas anormales relacionadas con las células cancerosas. Posteriormente, se utiliza la tecnología de ARN mensajero para que el sistema inmunitario aprenda a reconocer esas características y pueda atacar las células malignas.
La tecnología empleada es similar a la utilizada en algunas vacunas contra la COVID-19, aunque en este caso su objetivo es combatir el cáncer mediante una estrategia individualizada.
Ensayo con más de mil pacientes
El ensayo clínico de fase 3 incluyó a mil 137 adultos que habían sido sometidos a cirugía por melanoma cutáneo y que presentaban riesgo de recurrencia.
De ese total, 757 recibieron la vacuna personalizada junto con pembrolizumab, mientras que los otros 380 fueron tratados con un placebo y el mismo medicamento de inmunoterapia.
Después de un seguimiento promedio de 24.6 meses, los investigadores observaron una reducción del 42% en el riesgo de recurrencia o muerte entre quienes recibieron la combinación experimental.
Asimismo, el tratamiento redujo en un 38% el riesgo de metástasis a distancia o muerte. Los resultados también mostraron un beneficio importante durante los primeros meses de seguimiento.
Entre los efectos secundarios más frecuentes se reportaron fiebre, dolor en el sitio de la inyección y fatiga.
Un avance que todavía requiere seguimiento
La investigadora principal del ensayo, Georgina Long, del Instituto del Melanoma de Australia, calificó los resultados como un avance significativo para el tratamiento de pacientes con melanoma de alto riesgo.
Sin embargo, los especialistas señalaron que la investigación continúa y que será necesario observar a los participantes durante un periodo más prolongado para determinar si los beneficios se mantienen a largo plazo.
Los datos sobre supervivencia global todavía no son definitivos, por lo que aún no es posible establecer con certeza cuánto aumenta la supervivencia de los pacientes gracias a esta combinación.
Otro de los desafíos será conseguir que este tipo de tratamiento personalizado pueda utilizarse de manera más amplia, debido a que cada vacuna debe desarrollarse a partir de las características específicas del tumor de cada persona.
Aunque los resultados abren una nueva posibilidad para la medicina contra el cáncer, la vacuna continúa bajo investigación y su disponibilidad dependerá de la evaluación de los resultados y de los procesos regulatorios correspondientes.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
