La región.- Productores de caña de azúcar en la región enfrentan una de las temporadas más desafiantes de los últimos años debido al elevado costo de los insumos y a rendimientos por debajo de lo esperado. La tonelada de fertilizante ha alcanzado un precio de 14 mil pesos, mientras que las cosechas de caña apenas logran superar las 70 toneladas por hectárea, un volumen considerado bajo para las necesidades de rentabilidad del sector. Esta combinación de factores ha generado pérdidas significativas para los agricultores, quienes además aún no reciben el pago total de sus preliquidaciones, y mucho menos el de su liquidación.
De acuerdo con cañeros de los municipios de Córdoba, Paso del Macho, Omealca y Yanga, el costo de los fertilizantes nitrogenados y fosfatados se disparó en los últimos meses sin que los precios de garantía de la caña hayan tenido un ajuste proporcional.
A esto se suma que el rendimiento por hectárea en el actual ciclo productivo no ha logrado superar las 70 toneladas, cifra que en años pasados llegaba hasta las 85 o 90 toneladas en algunas parcelas. Los productores atribuyen esta baja a las condiciones climáticas irregulares, a la necesidad de reducir la aplicación de fertilizantes por su alto costo y al hecho de que la mayoría de los predios dependen únicamente del temporal, al no contar con tecnificación ni sistemas de riego.
