

De la redacción
El Buen Tono
La situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) en Cuba fue calificada como “crítica” por el propio gobierno de la isla, en medio de una crisis que ha provocado apagones de hasta 22 horas diarias en La Habana durante los últimos días.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó en una comparecencia televisiva que el problema se debe principalmente a un “bloqueo energético” atribuido al gobierno de Estados Unidos, medida que —según afirmó— ha agravado la disponibilidad de combustible y la estabilidad del sistema eléctrico.
De la O Levy señaló que desde enero Cuba no ha recibido embarques regulares de combustible, lo que ha dejado al país con una fuerte escasez para operar sus plantas generadoras. La única excepción reciente fue la llegada de un buque petrolero ruso en abril, con un donativo de 100 mil toneladas de crudo, lo que permitió una leve mejora temporal en el suministro eléctrico.
Sin embargo, el funcionario indicó que ese apoyo fue insuficiente a largo plazo, ya que el combustible se agotó a inicios de mayo, dejando nuevamente al sistema sin reservas suficientes para sostener la demanda.
Actualmente, la generación eléctrica depende principalmente de termoeléctricas, Energás y parques solares fotovoltaicos, los cuales no logran cubrir el consumo nacional. El propio ministro reconoció que en La Habana los periodos de suministro eléctrico duran entre dos y cuatro horas, seguidos de cortes prolongados de hasta 20 o 22 horas.
La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) advirtió que el déficit energético podría afectar simultáneamente hasta al 63% del país, uno de los niveles más altos registrados en los últimos años.
La crisis energética en Cuba se ha intensificado desde mediados de 2024, en un contexto de dificultades económicas, baja inversión en infraestructura eléctrica y dependencia del combustible importado.
