De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- El estado de abandono que sufren los animales de la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) de Orizaba está nuevamente reflejado en el estado de salud del oso americano “Peluchín”, ejemplar que presenta un grave cuadro de dermatitis, que indica que no está recibiendo el tratamiento adecuado y evidencia un preocupante patrón de abandono.
De acuerdo al médico veterinario Zootecnista Rafael Mariano Torres Cabrera, “Peluchín” presenta una afección grave en la piel que va más allá de una simple afección dermatológica, pues dijo que la dermatitis en osos en cautiverio, es un padecimiento multifactorial que suele estar vinculado al Síndrome de Alopecia del Oso (ABAS) , un trastorno inmunomediado común en zoológicos y centros de rescate.
Explicó que factores como el estrés psicológico por confinamiento, conductas repetitivas, y deficiencias nutricionales son detonantes clave. Sin embargo, destacó que el problema de salud del ejemplar está directamente relacionado a la negligencia operativa dentro de la UMA, lo que llevo a “Peluchín” a presentar alopecia, prurito intenso y lesiones en la piel.
Lo anterior dijo que, se desarrolló tras el cambio drástico en la dieta, pues la alimentación del oso fue modificada por una dieta baja en proteínas, debilitando su sistema inmunológico y la calidad de su pelaje, asi mismo la falta de un protocolo de limpieza adecuado en su jaula y la falta de secado de los químicos utilizados para desinfectar el recinto han irritado su piel.
Denunció que el tratamiento con antimicóticos y cicatrizantes que le han colocado al oso no está siendo aplicado por un experto, mientras que las autoridades municipales están dejando en manos de cualquier persona la salud de los ejemplares.
El especialista destacó que el caso del Oso “Peluchín” es un espejo del mal estado de las UMA en la región, pues dijo que la dermatitis severa que padece no es un accidente, sino el resultado de la negligencia, la falta de protocolos sanitarios y la desatención de las necesidades básicas de un animal silvestre bajo cuidado humano.
Mientras tanto, el ayuntamiento de Orizaba está siendo cómplice de la cultura de abandono que impera en la UMA, donde la prioridad parece ser ahorrar recursos y no el bienestar de los animales que, por ley, deben proteger.
