Superiberia
  • EVITANDO AGLOMERACIONES
  • Se suprimen las actividades si el semáforo epidemiológico cambia a rojo

Orizaba.- La Diócesis de Orizaba pide a los presbíteros consagradas y consagrados y laicos que se favorezca el rezo del Viacrucis en familia o pequeños grupos, siempre evitando aglomeraciones. También se dan instrucciones para la celebración de la Cuaresma, como el celebrar las actividades propias de la Semana Santa con una asistencia del 30 por ciento de la capacidad del templo y siguiendo las
medidas sanitarias.  
Mediante un documento en el que se inicia con la reflexión: “La Cuaresma es el camino hacia la Pascua”, se dio a conocer que la Misa Crismal se celebrará en la Santa Iglesia Catedral el Martes Santo, es decir, el 30 de marzo a las 11:00 horas, “con la participación de los sacerdotes y dos laicos, representando cada parroquia. La comisión Diocesana de la Liturgia nos dará las indicaciones a considerar”.
“Para los actos de piedad, como el Viacrucis, procesiones, visitas a los templos, quedarán a la creatividad de los párrocos (por familia, barrio, comunidad, etc.). Donde no sea posible garantizar las medida de prevención sanitaria, como la sana distancia, cubrebocas, lugares abiertos, se les pide se supriman”.
Se pidió que en el caso de que la indicación del semáforo sanitario por Covid-19 cambiara a rojo, “debemos ser responsables y suprimiremos las celebraciones, restringiéndose al ámbito privado”.
Se hace hincapié en los estragos que ha causado la pandemia “entre otras causas, por el mal manejo de las misma; esto se refleja en los primeros lugares que ocupa México a nivel mundial por contagios y muertes. A pesar de muchos esfuerzos y entrega del personal sanitario, no se ha logrado controlar”.
Por ello, se agradeció a los sacerdotes y equipos parroquiales el trabajo que han venido realizando a un año de la lucha contra del virus, lo que ha permitido que los recintos se mantengan abiertos y se realicen las celebraciones, además, resaltó y animó seguir usando las plataformas digitales para la transmisión de las actividades parroquiales para favorecer la participación de aquellos fieles que se encuentran resguardados en casa; el documento está firmado por el obispo, Eduardo Cervantes Merino.

Vecino