

De la redacción
El Buen Tono
La Habana, Cuba.— En medio de una nueva escalada de tensión diplomática, el gobierno de Cuba fijó postura ante las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien durante un discurso en Florida reiteró su intención de “tomar el control” de la isla caribeña, lo que desató una respuesta oficial inmediata desde La Habana.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel calificó las declaraciones como una amenaza de agresión militar que, según afirmó, ha alcanzado un nuevo nivel. A través de un mensaje difundido en la red social X, el mandatario hizo un llamado a la comunidad internacional para que reaccione ante este tipo de planteamientos, al considerar que ponen en riesgo la soberanía nacional.
Las declaraciones de Trump se dieron en el marco de un evento en Florida, donde además mencionó la posibilidad de acciones militares simbólicas en la región, lo que fue interpretado por autoridades cubanas como una provocación directa.
Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla aseguró que la población de la isla no se verá intimidada y recordó las movilizaciones realizadas el pasado Primero de Mayo, las cuales, dijo, reflejan el respaldo interno frente a este tipo de declaraciones. También señaló que las palabras del presidente estadounidense responden a intereses vinculados a sectores con influencia política y económica.
Las tensiones se intensifican en un contexto donde Estados Unidos firmó recientemente una orden ejecutiva que contempla el bloqueo de activos en su territorio a personas y entidades relacionadas con sectores estratégicos de Cuba, como energía, defensa, minería y servicios financieros.
Estas medidas se suman al embargo vigente desde 1962 y a otras restricciones aplicadas en los últimos años, entre ellas limitaciones en el suministro de petróleo hacia la isla. Mientras Washington ha reiterado que Cuba representa un riesgo para su seguridad nacional, el gobierno cubano sostiene que se trata de una política de presión económica y política.
Previo a las reacciones oficiales, se registró una marcha frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana, en la que participaron autoridades cubanas, incluido Miguel Díaz-Canel y el expresidente Raúl Castro. Durante la movilización se expresaron posturas en rechazo a las declaraciones de Trump y a las recientes decisiones de su administración.
