

De la redacción
El Buen Tono
Cuba enfrenta una nueva crisis energética luego de que su Sistema Electroenergético Nacional (SEN) permaneciera caído durante más de 20 horas tras registrar su séptima desconexión total en apenas año y medio. De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas, únicamente dos de las 16 unidades de generación termoeléctrica se encuentran en funcionamiento.
El colapso ocurrió la tarde del sábado, cuando una falla en una unidad de la termoeléctrica de Nuevitas provocó un efecto en cadena que dejó fuera de operación a gran parte del sistema eléctrico del país. Aunque se investigan las causas, autoridades confirmaron que el proceso de recuperación podría extenderse por varios días.
Como parte de los trabajos para restablecer el servicio, se han activado microsistemas en distintas regiones, principalmente en el occidente y centro del país, con el objetivo de garantizar electricidad en hospitales, sistemas de agua y otros servicios esenciales. Sin embargo, amplias zonas continúan sin suministro.
En La Habana, apenas el 33% de los usuarios cuenta con electricidad, mientras que en varias provincias únicamente operan sistemas aislados que abastecen áreas reducidas. La situación ya era crítica antes del apagón, con cortes que alcanzaban hasta 15 horas diarias en la capital y hasta dos días consecutivos en otras regiones.
El sistema eléctrico cubano, considerado obsoleto, enfrenta constantes fallas, agravadas por la falta de combustible. La hidroeléctrica Hanabanilla, clave para estabilizar la red, también sufrió una avería en medio del proceso de reconexión.
Este nuevo colapso se da en un contexto de creciente descontento social. En días recientes se han registrado protestas en distintos puntos del país, incluida una manifestación en Morón que derivó en hechos violentos y detenciones.
La crisis energética que vive la isla desde 2024 continúa profundizándose, afectando no solo el suministro eléctrico, sino también la actividad económica y la estabilidad social del país.
